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sábado, 28 de febrero de 2009

De las cosas y de Ti (extracto)

Te pareces tanto a nadie,
No eres mar ni amapola, y ya estas cuando llegas.
Te pareces tan poco, nada, a todas las cosas,
No llegas a ser nada cerca de mi,
No eres viento ni agua,
Y lejos sin verte te veo y tú a mí.
Si, como que llegas a ser todo,
Te dan el cielo y prefieres compartirlo,
Sin ser nada que yo conozco,
Aunque igual te conozco,
Sin ser poema,
No eres quien conozco
Sin que yo lo sepa, me conozca.
Sin ser algo en mi cuerpo estas ahí,
Y estás en todas las cosas,
Como la magia del verso,
Como si antes de conocerte te conociera,
Estas como dentro y fuera de las cosas
Ausente en la presencia de las puertas que te abro
Presente en la ausencia de las palabras que declaro
Como si tu alma fuera el mundo entero...
Cierto,
Aunque te pareces tan poco a las cosas
Todas las cosas tienen algo de ti,
Tienes el olor del universo
Hablándome de cosas tan bellas como tus ojos.

De La Sutil Diferencia Que Usted Encierra

Este no es un poema, ni estas palabras,
Ni esta una frase que intente sorprenderle.

Esto no es poesía, no es mía ni de nadie,
Igual que la tierra, igual que el mar.
La tierra es nuestra madre y
El mundo nuestro hogar,
La tierra es nuestro orgullo y
El mar nuestra tranquilidad.

Una sentencia del cielo
Me ha dejado como herencia la riqueza
De poder sentir su presencia,
Y el poder decir que esto no es un poema,
Ni usted una mujer,
De decirlo y lo digo, no es ocurrencia,
Ni quiero ser repetitivo,
Pues sí es transparencia,
Aunque usted no sea ninguna eminencia,
Ni mis gustos exigencias de excelencia,
Déjeme decirle que en su andar,
Quien buenos ojos tenga,
Podrá ver en usted la hermosura que encierra,
Toda la actitud del rostro,
Y de los ojos belleza tal que a uno lo condena
A pensar que usted no es una mujer, sino un ángel.

Algo En El Aire

Cuantas las fiestas y las noches,
Cuantos abrazos, y cuantas palabras
Cuantas comidas y cuantas canciones
Cuantos momentos cargados de emociones
Cuantas las acciones
Cuantos los pensamientos
Cuantas personas y cuantas las horas.
Cuantos que no caen en uno.

Y a ti,
Que nunca te he abrazado
Que nunca un beso de tus labios tuve
Que como niño entre sueños te sostuve.
Solo a ti te recuerdo y sólo a ti mi alma abraza,
A ti que sólo mi espíritu alcanza,
A ti mi niña que mis ojos
Jamás alcanzaron regocijo alguno
De tenerte a su lado,
A ti que mis manos solo palabras dieron y otros sueños alcanzaron,
A ti que solo mis versos llegaron.

La lluvia espera esas almas que un día se toparon,
Transformarse en dos cuerpos felices, (eso es raro ver en estos días...)
Solo ese día espera mi cuerpo bajo el agua.

Estoy amarrado de un sueño puro.
Entendido, es lo que entiendo.
Pues los sueños no se torturan,
Así como también no hay prótesis
Para aquellos que carecen de ellos
Y para quienes se suman como
Esclavos de sus cuerpos, a la vida.

Algo respiro en el aire,
Como si captaras lo que quiero decirte,
Como si en tu vida mi futuro sea mi vida con el tuyo.

Al Deseo Profundo Que Reclama Al Alma

Continuos suspiros acompañan mi pensar
Y jamás me inclino a decirte lo que siento,
Pues si querer está presente,
El temor no se hace ausente...
Pues no hay mano que describa
Lo que fuerza mi persona
Que el deseo no quiere que pare
Mientras mis sentidos me abandonan...
Imagina cuanto callo sufriendo,
Imagina cuanto sufro callando...
Cuándo podré encontrar aquella frase
Simple, fresca, clara, tuya, y expresarte lo que siento
Que iguale mi pensar,
Mi sentimiento, que es muy mayor a lo que crees,
Y el sufrimiento, que es mucho, y aunque herido,
Vivo estoy, por ahora, pues lucho contra
Miedos y pesares...
Hállome bien armado del corazón a la razón...

Imagina qué puede traerme tal sufrimiento,
Sino la muerte,
Y de esto no he de quejarme
Pues si tu querer de mi libertad, tuya,
No tiene sentimiento,
La muerte, antes de pesarme, se tornará remedio.